• Siete acusaciones por abuso sexual de menores pesan sobre exprimer ministro británico

    La Policía británica tendría motivos suficientes para interrogar al exprimer ministro británico Edward Heath por supuestos delitos sexuales cometidos entre 1956 y 1992, si estuviese vivo. Esa es una de las conclusiones de una investigación policial que costó 1,5 millones de libras esterlinas (más de 1.9 millones de dólares).

    Heath, un destacado político y jefe de Gobierno del Reino Unido entre 1970 y 1974, falleció en julio de 2005, a la edad de 89 años en su casa en Salisbury (contado de Wilthire).

    Las denuncias en su contra, presentadas por siete personas, incluyen alegatos de que Heath violó a un niño de 11 años durante un "encuentro sexual pagado" en una casa privada, asaltó indecentemente a un niño de 10 años en un encuentro casual en público y agredió de forma indecente a un adolescente de 15 años durante tres encuentros sexuales pagados. El recuento lo hizo la Policía de Wiltshire, fuerza de seguridad que encabezó una investigación nacional llamada Operación Conifer.

    Los presuntos delitos habrían tenido lugar entre 1956 y 1992 en Londres, Lent, Sussex, las islas del Canal y Wiltshire. Una de las ofensas sexuales supuestamente ocurrió mientras Heath era líder del Partido Conservador; otra cuando fue ministro de Comercio. Ninguno de los abusos ocurrió mientras ejercía el cargo del primer ministro.

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